En este seminario siempre buscamos ejemplos de personas comunes que lograron cosas grandiosas y se transformaron en líderes y en ejemplo para miles que, a lo largo de la historia de la humanidad siguieron o seguirán su ejemplo, ya que el verdadero líder vive no sólo para su tiempo sino para la posteridad.
Hoy vamos a profundizar sobre un hombre común que vivió en la época en la que el pueblo de Israel era amedrentado sobremanera por sus enemigos los madianitas que los atacaban y robaban sus cosechas y los atemorizaban a diario. A través de su actitud, este hombre cambió la historia de su pueblo, ya que había en él algo diferente que fue el motor de ese cambio. En lugar de la conformidad y la cobardía de toda su gente que , ante el peligro del enemigo se escondía y se protegía en las cuevas, este hombre común y sin condiciones ,que era el menor de los hijos de la familia más pobre del lugar, demostró una fuerza que lo hizo salir a cielo abierto a sacudir el trigo, él no compartía el miedo de la multitud. Fue eso lo que llamó la atención de Dios que mandó un ángel para hablar con él.El ángel dijo a Gedeón “Dios es contigo, varón esforzado y valiente”, fue entonces que la reacción de Gedeón llamó aún más la atención de Dios ya que contestó: “ Si Dios es con nosotros , ¿porqué nos ha sobrevenido todo esto?” Uno debe estar muy seguro de ese Dios grande y de Su poder para atreverse a reclamar que no está porque si estuviese la situación sería otra.
La fuerza de Gedeón estaba en su indignación, la cual no estaba en su corazón sino en su mente.
En su intelecto había la conciencia del Dios de sus antepasados y de Sus maravillas. Un Dios Omnisciente, Omnipresente y Todopoderoso. Es decir, ¡un Dios que cumplía sus promesas!
Por medio de Sus siervos fieles y dedicados, Él liberó a tres millones de esclavos de Egipto y a través de sus hijos constituyó la nación de Israel.
Eso suscitó la envidia y, consecuentemente, la ira de los pueblos del Oriente.
¿Cómo un grupo de esclavos podía convertirse en una nación? Todos se volvieron en contra y no querían a Israel como nación.
¡Lo mismo sucede con nuestra Iglesia delante de las demás iglesias y religiones en el mundo!
Debido a su fe racional Gedeón se indignó contra la situación vigente en su país. No aceptó creer en un Dios tan Grande y sujetarse a la esclavitud impuesta por los enemigos.
Su indignación no era un mero sentimiento del corazón y sí una indignación que procedía de su intelecto. ¿Cómo aceptar la esclavitud si de ella un día Dios los había librado? Eso es fe inteligente.
La fe emotiva no tiene coraje para tomar actitudes. No tiene ni coraje de sacrificar la propia vida para obtener la salvación, cuanto más para conquistar las bendiciones en este mundo. Ella es cobarde y está sujeta a las circunstancias adversas.
¡Pero esto no sucede cuando la fe se separa de la emoción! La fe inteligente rechaza tener una vida mezquina, miserable e indigna… Si Dios es Padre y Dueño de todo el universo, ¿cómo pueden sus hijos vivir una vida sin calidad?
¿Usted cree que la fe racional, sobrenatural e inteligente acepta eso?
¡Sólo los hijos de las tinieblas lo aceptan!
Ejercitación:
¿Qué actitud toma usted cuando los enemigos (problemas) atacan? ¿Se esconde en las cuevas o presenta batalla?¿ Sale, se mueve y hace algo en contra de la situación o se queda paralizado por la misma?
¿Se considera usted una persona libre o esclava?
¿Qué respondería usted con toda sinceridad si alguien le dijera “Dios es contigo”?